Consignas de protección frente a la enfermedad de coronavirus (covid-19). Consideraciones clave para la seguridad y salud ocupacional

Actualmente estamos inmersos en una crisis sanitaria global motivada por la expansión de una enfermedad de la cual no se tiene aún profilaxis. En este post trataré de dar unas claves para poder garantizar la salud de los trabajadores de las empresas. Pero conviene previamente tener identificado el origen del problema.

 Los coronavirus son un grupo de virus pertenecientes a la familia de los Coronaviridae, que infectan tanto a los animales como a los humanos. Los coronavirus humanos pueden causar una enfermedad leve similar a un resfriado común, mientras que otros causan una enfermedad más grave (como el conocido con las siglas anglosajonas como MERS – Síndrome respiratorio del Medio Oriente  o el SARS – Síndrome respiratorio agudo severo). Un nuevo coronavirus que anteriormente no se había identificado en humanos surgió en Wuhan, China, en diciembre de 2019. A principios del año se identificó el posible origen del brote vírico en un animal conocido como pangolín y que se trafica con él en China.

La enfermedad cuyos síntomas son similares a la gripe, puede confundirse con ella. Los signos y síntomas incluyen síntomas respiratorios e incluyen fiebre, tos y dificultad para respirar. En casos más graves, la infección puede causar neumonía, síndrome respiratorio agudo severo y, a veces, la muerte. Sobre todo esto último entre los grupos más vulnerables como son las personas mayores, los niños, mujeres embarazadas, personas con otras enfermedades previas, etc.

Las recomendaciones que se han de difundir a toda la población, incluye llevar a cabo unas medidas estándar para prevenir la propagación de COVID-19. Estas medidas incluyen el lavado con agua y jabón de manos, la limpieza frecuente de las manos con un desinfectante para manos a base de alcohol. También se han de cumplir unas medidas de higiene que conlleva que nos cubramos la nariz y la boca con un codo flexionado o un pañuelo desechable al toser y estornudar; y evitar el contacto cercano con cualquier persona que tenga fiebre y tos.

La OMS (Organización Mundial de la Salud) está trabajando en estrecha colaboración con expertos mundiales, gobiernos y socios para expandir rápidamente el conocimiento científico sobre este nuevo virus y proporcionar asesoramiento oportuno sobre medidas para proteger la salud de las personas y prevenir la propagación de este brote al resto de la población.

Derechos, roles y responsabilidades de los trabajadores, incluida la seguridad y salud en el trabajo. Especial protección en este sentido son aquellos que trabajan dentro del área de la salud, por ejemplo en residencias geriátricas, centros de fisioterapia y rehabilitación, ha de pasar por proteger la salud de todos los trabajadores que allí realiza sus labores

Los trabajadores de la salud están en la primera línea de cualquier respuesta al brote y, como tales, están expuestos a riesgos que los ponen en riesgo de infección con un agente patógeno (en este caso, COVID-19). Los riesgos incluyen exposición a patógenos, largas horas de trabajo, angustia psicológica, fatiga, agotamiento ocupacional, estigmatización en su actividad y violencia física y psicológica.

Los derechos de los trabajadores de salud incluyen que los empleadores y gerentes en los establecimientos de salud:

  • Asumir la responsabilidad general de garantizar que se tomen todas las medidas preventivas y de protección necesarias para minimizar los riesgos de seguridad y salud en el trabajo. Se debe incluir la implementación de sistemas de gestión de seguridad y salud ocupacional para identificar peligros y evaluar riesgos para la salud y la seguridad; medidas de prevención y control de infecciones (IPC); Políticas de tolerancia cero hacia la violencia y el acoso en el lugar de trabajo, especialmente en casos para evitar la exclusión o marginación ante casos sospechosos de infección.
  • Proporcionar información, instrucción y capacitación sobre seguridad y salud en el trabajo, incluidos.
  • Capacitación de actualización sobre prevención y control de infecciones (IPC).
  • Uso, colocación, extracción y eliminación de equipos de protección personal (EPP).
  • Proporcionar suministros adecuados de IPC y EPP (máscaras, guantes, gafas, batas, desinfectante de manos, agua y jabón, suministros de limpieza) en cantidad suficiente para el cuidado de la salud u otro personal que atiende a los sospechosos o confirmados.
  • Familiarizar al personal con las actualizaciones técnicas sobre COVID-19 y proporcionar herramientas apropiadas para evaluar, clasificar, evaluar y tratar a los pacientes y compartir información sobre prevención y control de infecciones con los pacientes y el público.
  • Según sea necesario, proporcionar medidas de seguridad apropiadas para la seguridad personal.
  • Proporcionar un entorno libre de culpa para que los trabajadores informen sobre incidentes, como exposiciones a sangre o fluidos corporales del sistema respiratorio o casos de violencia, y para adoptar medidas de seguimiento inmediato, incluido el apoyo a las víctimas.
  • Asesorar a los trabajadores sobre autoevaluación, notificación de síntomas y quedarse en casa cuando están enfermos.
  • Mantener horarios de trabajo apropiados con descansos.
  • Consultar con los trabajadores de la salud sobre aspectos de seguridad y salud en el trabajo de su trabajo y notificar a la inspección del trabajo sobre casos de enfermedades profesionales.
  • No se le exigirá que regrese a una situación laboral en la que existe un peligro continuo o grave para la vida o la salud, hasta que el empleador haya tomado las medidas correctivas necesarias.
  • Permitir a los trabajadores ejercer el derecho de retirarse de una situación laboral que tienen una justificación razonable para creer que representa un peligro inminente y grave para su vida o su salud. Cuando un trabajador de la salud ejerza este derecho, estará protegido de cualquier consecuencia indebida.
  • Respetar el derecho a compensación, rehabilitación y servicios curativos si se infecta con COVID-19 luego de la exposición en el lugar de trabajo. Esto se consideraría exposición ocupacional y la enfermedad resultante se consideraría una enfermedad ocupacional.
  • Proporcionar acceso a recursos de salud mental y asesoramiento.
  • Permitir la cooperación entre la gerencia y los trabajadores y / o sus representantes.                                                                                                                                                                      Además especialmente aquellos trabajadores que están en contacto con públicos y especialmente aquellos grupos de trabajadores de la salud deberían aplicar medidas adicionales como:
  • Seguir los procedimientos establecidos de seguridad y salud ocupacional, evitar exponer a otros a riesgos de salud y seguridad y participar en la capacitación en seguridad y salud ocupacional proporcionada por el empresario.
  • Utilizar los protocolos provistos para evaluar, clasificar y tratar pacientes sospechosos por presentar síntomas de infección y/o haber estado en contacto con otros infectados previamente, viajado a zonas de brotes, etc.
  • Tratar a los pacientes y/o enfermos con respeto, compasión y dignidad.
  • Mantener la confidencialidad del paciente.
  • Seguir rápidamente los procedimientos establecidos de notificación de salud pública de casos sospechosos y confirmados.
  • Proporcionar o reforzar información precisa sobre prevención y control de infecciones y salud pública, incluso a personas preocupadas que no tienen síntomas ni riesgo.
  • Ponerse, usar, quitarse y desechar el equipo de protección personal adecuadamente;
  • Autocontrol para detectar signos de enfermedad y autoaislar o informar la enfermedad a los gerentes, si ocurre.
  • Asesorar a la gerencia si experimentan signos de estrés indebido o problemas de salud mental que requieren intervenciones de apoyo.
  • Informar a su supervisor inmediato cualquier situación que tengan una justificación razonable para creer que presenta un peligro inminente y grave para la vida o la salud.

Estamos en una situación que aunque no se está considerando como una pandemia, debemos ser cautelosos. No olvidemos que el principal motivo de preocupación para todos nosotros siempre es generar situaciones innecesarias de miedo que puede acrecentar el pánico entre la población. Debemos siempre fiarnos sólo de fuentes fidedignas y contrastadas, no de noticias de desconocido origen creadas y difundidas por medio de mensajes o por las redes sociales. Y es que puede ser que sea peor la desinformación que la propia enfermedad.

[Nota: El post ha sido redactado en base a información de la World Heath Organization e difundida  por la Associació Catalana de Salut. La imagen expuesta en el post ha sido obtenida de imagen difundida por el Ministerio de Sanidad]

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