Cuando la conjuntivitis es considerada como causa de enfermedad laboral

Recientemente se me notificó como técnico prevención de riesgos laborales el caso de una trabajadora que quería tramitar la baja laboral causada por conjuntivitis, dicha trabajadora ejerce sus labores como terapeuta ocupacional en una residencia geriátrica. Los técnicos podemos tenemos que realizar una evaluación de riesgos muy concisa y contemplar posibles contagios provocados por agentes biológicos sobre todo en aquellos sectores que realmente existe un riesgos importante de contacto con posibles virus, como el causado por la conjuntivitis. Realmente, debemos hacer bien nuestra evaluación de riesgos para cuando se pase al especialista en medicina del trabajo y realice la anamnesis, sepa a qué riesgos se sometía el afectado.

Según del RD 8/2015, de 30 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social, cuando la persona acude a la Mutua, de acuerdo con el artículo 156, en el que se define el concepto de accidente de trabajo en su apartado e) lo identifica claramente como “las enfermedades, no incluidas en el artículo siguientes, que contraiga el trabajador con motivo de su trabajo, siempre que se pruebe que la enfermedad tuvo por causa la ejecución del mismo”.

En el artículo 157 del mismo Real Decreto Legislativo, entiende que la enfermedad profesional es la “…..la contraída a consecuencia del trabajo ejecutado  por cuenta ajena en las actividades que se especifiquen en el cuadro que se apruebe por las  disposiciones de aplicación y desarrollo de esta ley, y que esté provocada por la acción de los elementos o sustancias que en dicho cuadro se indiquen para cada enfermedad profesional.

Si consultamos el RD 1299/20016 de 2006, de 8 de noviembre por el que se aprueba el cuadro de enfermedades profesionales en el Sistema de la Seguridad Social y se establecen criterios para su notificación y registro, vemos que también se recogen “enfermedades infecciosas causadas por el trabajo de las personas que se ocupan de la prevención, asistencia médica y actividades en las que se ha probado un riesgo de infección…”. Dentro de estas personas se hallan personal sanitario, odontólogos, personal de laboratorio, etc.

Para identificar esta infección es valorar los síntomas por medio de un examen físico del ojo con un enrojecimiento en el ojo, ardor, sensación de arenilla, vista borrosa, comezón, fotofobia y un lagrimeo. Todo ello causado por un agente patógeno microbiano como es el Staphilococus Aereus, que es resistente a la penicilina y la metilicina (antibióticos).

El Staphiloccocus Aereus es una es una bacteria anaeróbica facultativa (puede vivir en ambientes con algo de oxigeno), que se encuentra ampliamente distribuida en el mundo, de hecho una de cada tres personas se hallan colonizadas, aunque no infectadas, es decir no desarrollan la enfermedad. Pero cuidado, que esta bacteria puede causar enfermedades incluso mortales en determinados individuos como la meningitis o la neumonía (sobre todo en niños). Pero en la mayoría de los casos se manifiesta a un nivel infeccioso como es el caso que nos ocupa en este post.

El tratamiento inicial frente a este tipo de manifestación infecciosa, es aplicar directamente a los ojos un bactericida (p.e. la Vancomicina) y para conocer la naturaleza de la infección se recogerían muestras de exudado conjuntival para proceder a su cultivo en laboratorio y ver el resultado de lo que tenemos.

El centro ha de conocer que pacientes y/o residentes tienen este tipo de infecciones pero siempre la mejor defensa para su propagación es que todo el personal conozca las medidas de prevención que conlleva en primer lugar un lavado de manos intensivo con agua y jabón y la utilización obligatoria de Gafas antisalpicadura, bata y guantes en todas aquellas maniobras próximas al individuo. Esto requiere una formación e información a todo el personal.

En cualquier caso se han de aplicar medidas generales como dotaciones individuales de elementos de higiene personal para los pacientes (cuñas, botellas de orina, aparataje médico, etc.); circulación restringida sólo a personal autorizado; visitas restringidas; grifos de codo en todos los lavabos; una distribución adecuada del personal teniendo en cuenta los pacientes en todos los turnos que puedan presentar este tipo de infecciones y una limpieza y desinfección.

Pero los casos de conjuntivitis, no quedan reducidos sólo al personal que trabaje en la atención socio-sanitaria como hemos mencionado. Podemos incluso tener casos de infecciones en personal de centros penitenciarios, clínicas veterinarias, funerarias e incluso en la construcción (edificación, obra civil, sector metal, etc.). De hecho se pueden producir infecciones entre el personal que comparte un equipo de protección personal tan común como unas gafas de seguridad contaminadas y la enfermedad se transmite de trabajadores infectados hacia otros sanos.

Los técnicos en prevención de riesgos laborales, tenemos que tener mucho cuidado en toda la documentación que preparamos para las empresas, realizarla sin dejar de lado los posibles riesgos que muchas veces obviamos. Insisto que para ello e ha de pasar por conocer los puestos de trabajo, las actividades y las rutinas de los trabajadores. Ello conlleva realizar entrevistas, visitas a locales donde hagan sus actividades. Dejarnos algún aspecto puede dar lugar a que no hagamos el trabajo de manera completa o exhaustiva.

Además de esto se ha de hacer hincapié en la formación e información a los trabajadores, inculcarles que la base en la que se ha de sustentar su trabajo es una buena higiene (lavado de manos y partes que han estado en contacto con posibles zonas infecciosas meticulosamente), el uso de los equipos de protección individuales que las empresas les entregan y un conocimiento de su trabajo y los riesgos a los que se someten.

Por último cabe destacar que ha de existir una buena interrelación y/o comunicación entre los Servicios de Prevención de Riesgos y los departamentos de medicina en el trabajo de la Mutua. Todas estas fórmulas si funcionan de manera perfecta y sincronizada, servirán para evitar enfermedades de origen es biológico como es el caso que de la conjuntivitis.

[foto_fuente: Título de la obra Allergicconjunctivitis, obtenida del autor James Heilman (MD) con derechos de libre difusión con licencia CC0]

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